
EL PRINCIPIO DE PARETO (1906)
La ley del 80-20
Si el objetivo de este proyecto fuera la economía no hubiera dudado en denominar este capítulo como “La Escuela de Pareto” toda vez que los aportes de este sobresaliente economista, ingeniero y sociólogo italiano, Vilfredo Pareto, son prominentes en la ciencia y práctica de la economía. Basta con mencionar, entre otros muchos grandes, prácticos y profundos modelos los siguientes: Manual de Economía Política, El desarrollo analítico y gráfico de las curvas de indiferencia, la aplicación de la caja de Edgeworth y Los estudios sobre la distribución del ingreso.

El principio de Pareto, enunciado por primera vez en su libro “Cours d’économie politique» también es conocido como la regla del 80-20, la ley de los grandes números, la distribución de frecuencias o la ley de los pocos vitales, puntualiza el fenómeno estadístico por el que en cualquier población que genera un efecto común, sólo una proporción muy pequeña produce la mayor parte de este.
Resulta importante establecer muy claramente que el enunciado de este principio se fundamenta en el denominado conocimiento empírico, que es aquel que se basa en las experiencias, en la percepción que un observador tiene del mundo, que determina lo que existe y sus características hasta llevarnos a un postulado cierto, aunque generalmente imposible de comprobar.
Aunque no me fue posible encontrar la documentación que lo sustente, me baso en la tradición oral para darme la licencia de narrar la siguiente anécdota, la que conocí hace muchos años, y que tiene un valor imponderable como elemento ilustrativo de lo que es y de los orígenes del formidable principio de Pareto.

Desde muy temprana edad a Vilfredo Pareto, los adultos que lo rodeaban le hacían con frecuencia la, por demás torpe pregunta que tanto se les hace a los niños:
¿Qué vas a ser cuando seas mayor?
Su respuesta, a diferencia de los demás niños que suelen responder que desearían ser policías o bomberos, siempre fue que quería ser millonario. Esta respuesta se le convirtió en toda una fijación, en ella concentró toda su atención y disciplina para observar los fenómenos que lo pudieran conducir a la conquista de ese, su ideal.
Cuando era un adolescente, al colaborar con las tareas domésticas observaba que la mayoría de los guisantes que desgranaba se encontraban sólo en una cantidad muy pequeña de las vainas que abría. Siempre se preguntó cómo podría llegar a identificar aquellas vainas portadoras del contenido abundante. Este fue el inspirador de lo que luego se habría de convertir en uno de los más prácticos y productivos principios económicos, sociales y empresariales.
Antes de finalizar el siglo IXX, por observación, Pareto descubre que el 80% del movimiento bursátil de Roma lo realizaban solamente el 20% de los inversionistas.
Con muy buen tino y sentido comercial, se dispuso a descubrir quienes eran en concreto estos capitalistas y se dedicó a trabajar con y para ellos. Así, con el mínimo de esfuerzo tuvo acceso a los pocos que generaban la mayor cantidad de riqueza. Pareto amasó una gran fortuna aplicando este proceder.
Años más tarde descubrió que sólo el 20% de la población italiana poseía el 80% de la riqueza del país. Surgen, como consecuencia de este hallazgo, las célebres y dicientes curvas de la concentración y del equilibrio y éstas fueron objeto de demostración lógica por matemáticos de la época.
Pareto determinó esta correlación fundamentado en sus estudios sobre la riqueza, y su aplicación a las ciencias económicas y sociales. Fue Joseph Juran, consultor gerencial, reconocido en el mundo empresarial e industrial por sus aportes estratégicos a la gestión y al manejo de la excelencia en los procesos productivos, quien lo aplicó a otras disciplinas en especial a la administración y al aseguramiento de la calidad, como bien puede apreciarse en su libro, publicado en (2014)
“The Quality Trilogy. A Universal Approach to Managing for Quality. Quality Assurance”
Para la década de los años 70’s del siglo XX Richard H. Perdum la aplica por primera vez a las ventas, mediante su célebre rejilla de acumulaciones y en adelante se generaliza para toda la actividad de gestión empresarial.
La interpretación del principio de Pareto parte de una generalización que a la vez se convierte en el postulado de ésta y, sin duda, en el aspecto más importante de su contenido, el 80/20.

El postulado es del siguiente tenor:
En todo evento o certamen el 80% de los acontecimientos que en él ocurren son generados únicamente por el 20% de los elementos que en él intervienen.
Definición que puede resumirse en la siguiente frase:
MÁXIMO RESULTADO AL MÍNIMO ESFUERZO
MI OPINIÓN
• El postulado 80-20 se cumple en todas las series de datos cuando estos son recogidos de un evento en el que intervienen dos variables, una de resultado y otra de generación de éste.
• En mi experiencia he comprobado que cuando se configura un diagrama de Pareto con todo el rigor estadístico se logran identificar, invariablemente, quienes o cuales son los pocos generadores (20%) del (80%) del resultado. Resulta productivo en absoluto concentrar esfuerzos en ese 20 para lograr ese 80. Es óptimo lograr tan alto resultado al mínimo esfuerzo, lo que se traduce en un menor costo.
• Debe tenerse en cuenta que estas cifras no son necesariamente exactas, por lo tanto, pueden variar como de hecho sucede. Se trata cada vez de la descripción de un fenómeno en particular, cada experto las analizará y adaptará para cada caso. De cualquier forma, la concentración de esfuerzos siempre será concluyente y efectiva.
• En el control de inventarios la aplicación del principio de Pareto resulta fundamental, ya que permite concentrar esfuerzos en las mercancías de más valor, de mayor rotación o de mayor dificultad de reposición. Se puede reunir la información conformando la serie de datos respectiva en función de la variable a considerar, establecer el análisis de frecuencias, aplicar la fórmula de conformación del diagrama y de esa forma conocer el 80-20 en cada caso para tomar las decisiones de concentración de valores con el fin de lograr el comportamiento óptimo del almacenamiento, la rotación y la reposición.
• En la gestión del punto de venta, dentro de un esquema de administración por categorías, el conocido modelo ABC, no es otra cosa que un diagrama de Pareto en función de la rotación de los productos clasificados por marca y por categoría. Las grandes superficies rigen la permanencia en POP (Point Of Purchase) de un determinado producto en función de su rotación en un período determinado. Denominan al área del 20-80 del diagrama como el sector A, los productos que se ubican dentro de ella continúan codificados, son objeto de reposición y reciben el beneficio en espacios de exhibición tanto en calidad como en cantidad. El área siguiente por lo general es la 50-90, es denominada como la B, los productos que ahí se ubican entran en un modo condicional, esto es, o estimulan la demanda o en la siguiente medición desaparecerán de esa tienda. Los restantes, ese 10 que genera el resto para llegar a 100, son objeto de decodificación inmediata. Estas son conclusiones frías, objeto del análisis cuantitativo, existen consideraciones cualitativas que de alguna forma pueden modificar la determinación, como, por ejemplo, el carácter de producto complementario para el uso de otros.
• En el proceso de calidad sí que resulta aplicable, toda vez que una de sus principales herramientas de gestión es el diagrama de Pareto. El 20% de los defectos afectan el 80% de los procesos.
• En programación, el diagrama determina que el 80% de los fallos de un software es generado por un 20% del código.
• En la seguridad informática la aplicación del principio establece que el 80% de los riesgos de amenaza o fraude se puede prevenir con el 20% de controles de seguridad.
• En lo que hace referencia a la gestión del sistema de ventas, la administración de territorios, la clasificación de clientes, los programas de fidelización, el diseño de programas de servicio, la especificación de cliente preferencial y, en general las estrategias de estímulo de demanda en función de las ventas obtenidas, el diagrama de Pareto es el mecanismo determinante.
• En la administración del talento humano puede afirmarse con seguridad que sólo el 20% de los empleados generan el 80% de los problemas, Pareto da la respuesta sobre los aspectos en que se debe intervenir.
• En mis programas de consultoría empresarial he obtenido un éxito excepcional y resultados satisfactorios con la aplicación de este modelo, lo que me ha llevado a acuñar el término de “Paretizar” las compañías para optimizar su rendimiento.
• En los próximos días subiré a mi página WEB el procedimiento analítico con sus fórmulas numéricas, totalmente predeterminado, que lo diseñé y he venido perfeccionando desde su aplicación práctica, hace ya muchos años.
BIBLIOGRAFÍA
• Oeuvres Complêtes – Pareto, Vilfredo
• Manual de economía política – Pareto, Vilfredo Federico
• Principio de Pareto, el secreto de la prosperidad – trabajardesdecasasi.com › principio-de-pareto
• Diagrama de pareto – Qué es el diagrama de pareto. www.quees.info.
• The application of the Pareto principle in software engineering. Ankunda R. Kiremire 19th October, 2011
• Juran, Joseph (1975). «The Non-Pareto Principle; Mea Culpa». TPOK/Juran Institute.
• “The Quality Trilogy. A Universal Approach to Managing for Quality. Quality Assurance” Juran, Joseph (2014).
