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Autor: Raúl López Fernández

DESDE EL NIDO DE LAS ÁGUILAS, UN SABIO CONSEJO DE LIDERAZGO El Modelo JGR

En este proyecto de contenido empresarial en el que me he comprometido y del que ya llevo publicados 16 capítulos he tenido como fuentes de consulta los libros, las revistas, las búsquedas en internet y mis propios cuadernillos de notas. En cada publicación he citado con ética y rigor absoluto la respectiva bibliografía, como es apenas natural hacerlo.

La fuente esta vez, para exponer un modelo profundo, sabio y humano es mi memoria, al recordar a un singular personaje, emprendedor como el que más, un distinguido profesional, dirigente, orientador, un consejero, un mentor, un hombre de talento y de talante, un señor en todo el sentido de la palabra.

Voy a exponer, a mi manera, basado en lo que recuerdo y con mis agregados a lo largo de los años, el modelo administrativo vigente que con toda justicia he denominado Modelo JGR. Jamás nadie lo escribió, ni siquiera el personaje insigne al que he hecho mención. Lo puse en práctica en mi vida profesional desde aquel día de 1968 en que con asombro y en silencio lo escuché de sus labios con esa voz grave, pausada y llena de una profunda energía con la que se expresaba, con erudición y exquisita cultura.

Para darle contexto he tenido la tentación de narrar en detalle las circunstancias de aquel día, lo que daría una explicación al porqué, yo un joven recién egresado e iniciándome como empleado sin experiencia, me encontraba de frente, escuchando y recibiendo enseñanzas de tan insigne maestro. Mas he preferido no entrar en esos detalles para conservar el estilo académico que he respetado en este proyecto con coherencia de estilo y de forma y, desde luego, para no extenderme más allá de lo necesario.

Nos encontrábamos en Santo Domingo, Antioquia, quizás el pueblo de más escarpadas montañas de Colombia, concretamente en una finca que en ese entonces era de propiedad de mi padre, amigo del insigne personaje desde su niñez, infancia por cierto muy dura para ambos personajes, oriundos de aquel frio pueblo. Esperábamos la visita del entonces presidente de la nación, el doctor Carlos Lleras Restrepo quien andaba de gira por la región.

Gracias a una afortunada coyuntura para mí, quienes nos acompañaban se tuvieron que ausentar para estar al frente de los preparativos de tan importante visita.
El gran maestro con ese rostro adusto que lo caracterizaba, pero con esa infinita paz interior, me preguntó cuál era mi profesión y a qué me dedicaba. Mi tímida respuesta con dos palabras quizás, que ni recuerdo, pero que tampoco valen la pena, provocó en él el mejor y más sabio consejo de liderazgo de cuantos he escuchado, visto o leído.

Mirando esas empinadas montañas exclamó:

– Nido de águilas…
Sabe usted joven que en esas montañas habitan águilas. De niño las conocí. Que animal tan especial y capaz, su comportamiento es toda una lección. Son visionarias, metodológicas, planifican, identifican las necesidades, definen metas, dominan el entorno, tienen autocontrol, saben lo que es el sacrificio, construyen, dan de sí con generosidad, no omiten detalle, protegen con celo su obra, no ejecutan hasta no tener la seguridad de haberlo previsto todo, saben cuando se tienen que renovar, son conscientes de que del dolor emana el éxito.
Y, luego me dijo.

– Usted apenas comienza el camino, si quiere triunfar en su trabajo al servicio de una empresa y llegar a la conquista del liderazgo, obre siempre de la siguiente manera:
Practique en su vida y en su tarea los diez principios que le voy a relacionar y alterne su pensamiento y su obra en los tres estilos de comportamiento que le explicaré.
Estos son los diez principios que conducen al éxito laboral, al liderazgo y a la plenitud:

Continuó:

– Si los analiza con calma y con propósito para aplicarlos en todos los actos de su existencia, no le quede ni la menor duda, usted se impregnará de paz interior, vivirá en tranquilidad, no le faltará el sustento y quienes lo rodean le brindarán afecto.
Mas lo anterior no es suficiente, si su anhelo es el liderazgo, conquistar la cima.
Para ello debe alternar tres comportamientos en cada suceso que enfrente. Sea siempre juez de cada acción, maestro con esmerada vocación y mayordomo con convicción.

– Si así obra, no sólo conocerá de la gloria y de los honores, sino que le sonreirá la fortuna, no dependerá de nadie y muchos, muchos conseguirán su sustento gracias a usted, a su talento, capacidad emprendedora y a su lucha sin desistir.
Que Dios lo bendiga muchacho, que triunfe, ah… y no se olvide del águila, practique su lección.

El personaje que le da nombre al modelo y quien me dio estas profundas lecciones de vida y comportamiento es el doctor John Gómez Restrepo, conocido como el emprendedor mayor, el empresario que más empresas ha fundado en toda la historia de Colombia, del orden de 40 y todas de gran pujanza y magnitud. Entre las que se cuentan Croydon y La Corona, Colombiana de Iluminación, Productos Sanitarios Sancela, Espumas Plásticas, Productos Químicos Panamericanos, Inversiones Arreboles, Valores Industriales, Mercados La Candelaria, Reencauchadora de Llantas, Jardines La Esperanza y Jardines Montesacro, Scott de Colombia, Productos familia, Country Club, Escobas la Negra.

Vaya este escrito en su memoria y como un testimonio de gratitud por ese sabio consejo que he extendido en mis clases, seminarios y conferencias.

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