
EL DECÁLOGO DE LA PROSPERIDAD DEL DIRIGENTE
Raúl F. López F.
1. Pensar y actuar como un triunfador. Consiste en un estado de ánimo, es un generador de dinámica, que atrae el éxito.
Me propuse, hace muchos años, a la tarea de investigar el comportamiento de los triunfadores, sus hábitos, modos de pensar y, sobre todo, sus fortalezas. Lo hice con el fin de encontrar una virtud común a todos ellos, con el fin de difundirla y ejemplificarla en mis conferencias y escritos. Fueron, como era de esperarse muchos los hallazgos. Aparecieron aspectos tan importantes y definitivos para el logro de resultados y cumplimiento de metas como el entusiasmo, la fe, el esfuerzo, la planeación, el orden, el método, la persistencia, el pundonor, la claridad de objetivos, la actitud, el estudio, la consagración, la responsabilidad, la visión, el buen humor, la ejecución y el compromiso. Todas importantes y, para quien quiera triunfar, más le vale practicarlas.
Pero, una sólo una, resultó común a todos esos seres extraordinarios que han saboreado las mieles del triunfo.
Para todos los triunfadores es más importante dar que recibir. El que da con generosidad fortifica su espíritu, dinamiza su mente y, siempre conocerá lo que es la reciprocidad.










